LA DEFENSA DEL ATLÁNTICO SUR
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HACE 40 AÑOS, EL DOS DE ABRIL DE 1982, RECUPERAMOS NUESTRO TERRITORIO EN EL ATLANTICO SUR
El 3 de enero de 1833, el imperio británico invadió nuestras Islas Malvinas, Isla San Pedro y Santiago (Georgias y Sándwich del Sur). Una vez más, el PIRATA INGLES OCUPABA NUESTRO SUELO. La ocupación extranjera nunca fue pacífica. El gobernador de Buenos Aires, Juan Ramón Balcarce, denunció diplomáticamente la invasión de la Corona Británica. Al mando del gaucho Antonio Rivero, un grupo de peones rurales organizó su defensa, siendo vencidos a principios de 1834. Antonio Rivero murió defendiendo la Patria contra el mismo invasor el 20 de noviembre de 1845 en la batalla de la Vuelta de Obligado, siendo hoy el día de la soberanía nacional.
El reclamo argentino es sostenido internacionalmente logrando que la Causa Malvinas sea incluida dentro de los territorios colonizados declarados por la ONU, quien instó a las partes a resolver el conflicto pacíficamente.El plan de la recuperación del suelo propio estipulaba no desatar un enfrentamiento armado, nuestros héroes no mataron un solo habitante de las Islas. Pero enfrentar al poder imperial tiene consecuencias. Gran Bretaña y los poderosos de siempre (EEUU, la Unión Europea y Rusia), no podían permitir, que un país pobre, al que consideran su dominio, se levante en el último rincón del mundo, para recuperar una parte de su territorio de manos del imperialismo. Y es esto lo que torna a la causa de Malvinas la más justa de las guerras. La guerra del oprimido contra el opresor, la guerra del invadido contra el invasor, la guerra que arrebata lo suyo de las manos al ladrón.
En 1806-1807, durante las invasiones inglesas, aprendimos a enfrentar la ocupación, no obstante el carácter tiránico del imperio colonial español. En Malvinas, el pueblo hizo suyo el legítimo derecho a defenderse, no obstante el carácter dictatorial y oligárquico del gobierno militar. La lucha argentina por recuperar los territorios usurpados es parte de la lucha mundial contra ese crimen de lesa humanidad que es el colonialismo. Todo patriota, todo demócrata, todo luchador de la causa de los pueblos debe apoyarla y ser parte de ella.
“PARA EL QUE MIRA SIN VER, LA TIERRA ES TIERRA NOMAS” Atahualpa Yupanqui.
Reino Unido, con el apoyo de E.E.U.U., movilizó para esta guerra la mayor cantidad de hombres y recursos desde de la segunda guerra mundial. Dicha militarización continua hasta nuestros días y se ha incrementado en el último tiempo. La importancia estratégica de las Islas está dada porque junto con la Isla de Ascensión y la isla Diego García les permite controlar la confluencia Indico-Atlántico y Atlántico-Pacifico. No solo les garantiza a ellos y a la OTAN el tráfico marítimo, sino que es un espectacular PORTAAVIONES intercontinental.
La base militar en Malvinas apunta a nuestro continente y la Antártida, constituyendo un peligro real y constante para nosotros, y para toda la América Latina. Esta situación, de por si amenazante e injusta, se suma a las conflictividades entre los países imperialistas entre sí, hoy en abierto conflicto armado, colocando a nuestro territorio en un posible escenario bélico internacional. Mientras tanto, depredan nuestros bienes naturales, pesqueros, hidrocarburíferos y minerales. Así como pergeñan una proyección antártica solo sustentada por la ocupación. Estos recursos son de propiedad exclusiva del pueblo. Su entrega al invasor es una traición a los intereses de la Patria.
“QUIEN NOS HABLA AQUÍ DE OLVIDO, DE RENUNCIA O DE PERDÓN”
Los que solo a través de la fuerza imponen su dominio imperial, nos hablan de paz. El colonialismo es un crimen de lesa humanidad. El incumplimiento de las normas internacionales atenta contra la fraternidad de las naciones. No respectar la integridad territorial de los pueblos es invasión. Mantener las tropas y armamento en nuestras islas es amenaza. Usurpar los bienes naturales de los sudamericanos es robo.
Dejen de invadir, retiren sus tropas, devuelvan los bienes naturales, acuerden la devolución de nuestras islas en condiciones de respeto e igualdad. Solo al de cese de la existencia de un oprimido y un opresor, la paz de los pueblos estará garantizada. Mientras tanto, todo entendimiento que no lleve a la devolución de las islas, es contrario a los intereses de la patria y favorece a quienes desde hace más de 200 años rapiñan y someten a los pueblos pobres del mundo.
El gobierno nacional, permanece callado y ajeno ante el atropello colonial. Sumado a los acuerdos entreguistas de estafa a las finanzas nacionales, al deterioro creciente de la vida de los habitantes, a la concesión de los recursos naturales de la costa atlántica, a la entrega del río Paraná, a los negocios de la British Petrolium, a la inacción ante el avance escandaloso del terrateniente ingles Josep Lewis que ostenta desde un lago hasta una pista de aterrizaje, poniendo en crisis la integridad y la defensa nacional, a la continuación de los acuerdos entreguistas de Carlos Menen y de Mauricio Macri, a la falta de respeto que constituye que los ingleses llamen a una parte de nuestra Antártida “Tierra de la Reina Isabel”; y con medidas que solo benefician a los apropiadores del todo, son conductas reprochables y por momentos cómplice de la entrega nacional.
Contra el imperio, a veces se gana y a veces se pierde, pero lo que no está permitido es claudicar. Ellos no van a dejar de invadirnos y someternos de un día para el otro y nosotros no vamos de dejar de pelear hasta cumplir con la orden del Gral. Manuel Belgrano de ser
LIBRES DE TODA DOMINACIÓN EXTRANJERA.
Luego del alto al fuego el 14 de junio de 1982, comenzó el proceso de DESMALVINIZACIÓN, tendiente a lograr la rendición total argentina. El imperio británico y los países imperialistas nos quieren hacer creer que no hay que enfrentarlos, que debemos vivir de rodillas, sometidos y colonizados. Intentan borrar de la memoria nuestra desobediencia al imperio y humillan a los que dejaron su vida por la Patria.
Los defensores del atlántico sur son pescadores, metalúrgicos, hijos de ferroviarios, peones rurales, oficiales patriotas, aviadores, artilleros, guaraníes, charrúas, mapuches y mocovíes, enfermeras y marianas; sus madres son parte del pueblo al que defienden, sus hijos orgullosos levantan las mismas banderas. Tuvieron el honor de compartir la trinchera de los del sur, fusil y facón en mano, la misma trinchera de Guemes, la de San Martin, la de Artigas, la de Azurduy y Belgrano. Nuestros héroes no pelearon en vano. Guardan el honor de haber peleado por la libertad de la patria, en riña encarnizada contra el imperio.
Las Malvinas duermen hoy bajo pabellón extranjero, escuchan una lengua que le es ajena y aparecen en los mapas de la corona que las rapta. Pero sobre ese mar y sobre ese suelo, aun late la bravura de los que la defendieron.
Durante la gesta en Malvinas fueron abatidos 649 compatriotas. Juraron morir con gloria y con gloria descansan en el sur, custodiando nuestras Islas, nuestro mar y nuestro cielo. Recordándole al imperio que las Islas Malvinas, fueron, son y serán argentinas.
El pueblo argentino y las Islas lo saben. A pesar de los esfuerzos de la dictadura y los gobiernos posteriores que tratan de desmalvinizar al país, denigrar a nuestros combatientes y así negar la justeza de la Causa.
Defender Malvinas por la libertad, la independencia y la soberanía. Enaltecer a nuestros héroes y honrar nuestros caídos.
Defender Malvinas en contra de todo proceso desmalvinizador, que DESTRATA Y DIVIDE A LOS VETERANOS. Que miente y esconde las hazañas y la valía de nuestros héroes.
Defender Malvinas y luchar por la memoria de un pueblo invadido que ENFRENTÓ AL USURPADOR, con el coraje y con la bronca de los desposeídos, y que HIZO SUCUMBIR AL EJÉRCITO DE MARGARET THATCHER Y AL PODERÍO DE LA FLOTA IMPERIAL BRITÁNICA bajo el fervor del fuego argentino.
Desmalvinizan, militarizan, confunden e invierten millones de su presupuesto porque saben que no podrán descansar tranquilos mientras sigan con la usurpación, porque nunca nos daremos por vencidos y no dejaremos escapar cualquier oportunidad que se presente para recuperar lo que nos pertenece,
Las Islas y nuestros héroes aguardan serenos la llegada de su bandera, y saben que
MIENTRAS EXISTA VIVO UN PATRIOTA ARGENTINO...VOLVEREMOS.